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II
Espectros reencarnados
noche mágica poblada de misterios,
sedúzcanla para que venga
y penetre mi sueño esclavizado.
Tráiganla
para que pueda consumar la transferencia
y expiarme en el pecado.
Díganle
que aún hay ilusiones
de blancas margaritas
y bikinis y sostenes azul francia
cubriendo los jazmines perfumados
de su cobriza piel acongojada.
Repítanle
que ya no hay protección;
que estoy expuesto a su amenaza
de lobo disfrazado de cordero;
que estoy forjando espadas
de sueños irredentos
que aún queda pasión,
que aún queda tormento.
Que no importa
que ella misma se invente;
que no importa
la mentira si nos salva,
que ahora ya soy libre
pues presiento
que desde el olvido cruel
ayer la he descubierto.
Del libro “Catarsis” (1998)
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